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La Triste Historia Del Poeta Maldito Lord Byron


 

Hace muchos años atrás alguien me comentó que las personas no cambian. Solo modifican algunos aspectos del carácter, pero la personalidad, ya formada a los 5 años, queda invariablemente estática. Aunque esto es algo más técnico y tomaría más tiempo explicarlo, en el fondo hay mucho de razón en aquello, y yo mismo pensaba que las personas no cambian, pero todos tenemos en la vida un momento de claridad, algún suceso vital que nos involucra en una introspección profunda que nos marca para lo que viene, no necesariamente cambias de personalidad, pero sí algunos aspectos importantes del carácter lo cual implica en una percepción diferente de la persona. Es de lo que hablaba John O. Stevens con "El darse cuenta”, o es de lo que se ve en Psicología Gestalt como “el awareness”, y esto podría hacer que firmemos un capítulo muy diferente en nuestras vidas, otra firma, otro camino, diferente pensamiento, diferente emoción.

 Me gusta mucho la obra de Lord Byron, y me costaba entender el cambio que tuvo en su vida hasta que leí "El prisionero de Chillón." El poeta Lord George Byron, nacido el 22 de enero de 1788 en Londres, Reino Unido fue un poeta y noble británico conocido por su estilo romántico y su vida extravagante. Su obra más famosa incluye poemas épicos como "Don Juan". Byron fue una figura controversial en su tiempo. Era un hombre muy atractivo y muy perseguido por las mujeres a pesar de su cojera debido a un pie desviado de nacimiento.  Sus aventuras eróticas y su naturaleza bohemia acabaron convirtiéndose en la comidilla de la sociedad puritana de Londres.

Lord Byron fue objeto de críticas y acusaciones de inmoralidad durante su vida. Su vida personal, marcada por escándalos y relaciones tumultuosas, contribuyó a su afamada reputación. Tuvo relaciones amorosas y romances notorios, algunos de los cuales fueron considerados escandalosos para la sociedad de la época.

Se separó de su esposa, Anne Isabella Milbanke, después de un breve matrimonio. Las razones de la separación no están completamente claras, pero se especula sobre posibles comportamientos escandalosos de Byron. El poeta llevó un estilo de vida bohemio y participó en actividades que eran vistas como poco convencionales o moralmente cuestionables según las normas sociales de la época. Byron también se involucró en relaciones extramatrimoniales, y algunas de sus amantes eran mujeres casadas.

Al final fue censurado por inmoral, pervertido, y tuvo que abandonar Inglaterra como decisión personal. En 1816 emprendió el exilio hacia Ginebra.

Fue durante esos días que recorrió el castillo de Chillón, la imponente fortaleza donde siglos antes estuvo prisionero Francois Bonivard, historiador suizo del siglo XVI, que fue encarcelado debido a su negativa a seguir el plan del duque de Saboya Carlos III para ocupar Ginebra.

Atado y pudriéndose a una columna durante 6 años, Bonivard ve morir a dos de sus hermanos encarcelados junto a él. En el suelo del mismo calabozo entierran sus dos cuerpos y Bonivard queda abatido por la soledad, la oscuridad, la tristeza, la injusticia y crueldad de sus captores. Pero sigue siendo un espíritu indomable, amante de la vida. Después de su liberación, Bonivard continuó participando en la política y escribiendo sobre eventos históricos. Es conocido por su obra "Cronicón", una crónica que abarca eventos históricos en Ginebra y la región cercana. falleciendo en 1570…

 Conmovido por esa escalofriante historia, Byron reflexiona sobre su vida y esto le sirvió para concluir "El prisionero de Chillón", el célebre poema del cual extraigo estas líneas:

"No había más que el espacio vacío, la nada, la inmaterial inmovilidad. Ni estrellas, ni tierra, ni horas, ningún cambio, no existía ni el bien ni el mal… únicamente el silencio y mi imperceptible respiración, que no era ni la vida, ni la muerte. Me encontraba hundido en un océano de triste olvido, en un océano ciego, infinito e inmóvil".

 Así fue que, en 1823, Byron optó por cambiar la poesía y el placer, por la acción, y partió en un barco de vela a defender la libertad de Grecia acosada entonces por los otomanos. Byron decidió unirse a la lucha por la independencia griega contra el dominio otomano. Su motivación estaba influida por ideales románticos, su admiración por la historia y la cultura griegas, así como su deseo de contribuir a una causa noble. Su participación se centró en recaudar fondos y organizar una milicia para luchar contra los otomanos. Tomó el ejemplo de Bonivard que lo marcó a fuego, dejándonos una frase célebre:

"Jamás mueren en vano los que mueren por una causa grande".

 En febrero de 1824, Byron contrajo una fiebre aguda y murió en Mesolongi el 19 de abril de 1824. Su muerte, lejos de ser en el campo de batalla, fue causada por una enfermedad, y su participación en la guerra de independencia griega se considera un acto destacado de solidaridad y romanticismo. El poeta quería inmortalizar su nombre participando en la guerra, pero la ironía de la vida hizo que muriera no de una forma heroica. Su legado perdura en la literatura y en la memoria de Grecia, donde se le recuerda como un héroe nacional.

Entonces, conociendo esta historia, y viendo como la vida de Lord Byron cambió en un momento de introspección clarificador en su vida, ¿ustedes piensan que las personas pueden cambiar?


                                                  La Triste Historia Del Poeta Lord Byron


La Extraña Y Mortal Epidemia Del Baile

 


Estrasburgo, 1518. Frau Troffea sale de su hogar con los ojos desorbitados y sudando excesivamente. Y empieza a bailar desenfrenadamente sin parar. Entonces, más personas se van uniendo a su baile extraño, un baile sin descanso durante días y se cuenta que al cabo de un mes ya eran 400 personas bailando desenfrenadamente sin poder parar.

La gente bailaba semidesnuda en grupos, gritaban hasta la extenuación y al cabo de varias horas, se derrumbaban sobre el suelo. Esta epidemia también recibió los nombres de "danza sagrada", "baile de San Vito" o "baile de San Juan".

Empezaron luego a sufrir de ataques epilépticos e invalidez en las piernas. Muchos de ellos murieron por infartos, derrames cerebrales o simplemente por agotamiento. Era un bailar hasta morir. Pero, ¿Qué causó todo esto?...

 

Historia

 “A la danza mortal venid los nacidos

que en el mundo soez de cualquier estado;

el que no quisiera a la fuerza hacerle venir”…

 Existen documentos oficiales de la prefectura de Estrasburgo en donde hay crónicas de testigos que presenciaron este acontecimiento. Incluso hay apuntes de doctores, crónicas locales y notas publicadas por el municipio de Estrasburgo en donde se puede leer sobre la mortal epidemia de la danza, y no tenían idea de qué lo había causado.

Cuando la epidemia empeoró, los nobles buscaron ayuda de médicos e incluso de expertos astrológicos, y todos ellos pensaban que la epidemia era causada por un aumento en la temperatura de la sangre de las víctimas.

Lo inusual fue, que pensaron que si seguían bailando, esto iba a hacer que la enfermedad terminara, así que instaron a las víctimas a seguir moviéndose. Incluso fueron más allá y construyeron un escenario y contrataron músicos para que los enfermos sigan bailando.Durante siglos este acontecimiento extraño ha dejado perplejos a científicos que intentan encontrar una causa a este intenso y mortal baile…

 

 Explicación

El historiador John Waller, autor del libro, ”Un Tiempo para Bailar, un Tiempo para Morir: La Historia Extraordinaria de la Plaga del Baile de 1518,” estudió la enfermedad en detalles y según él, ha solucionado el misterio. La explicación que da es sobre una posible época de extrema hambruna, que pudo dar altas fiebres e impulsar momentos de desenfreno sin control.

Ahora se piensa que fue intoxicación alimentaria con productos tóxicos y psicoactivos de los hongos que provienen del cornezuelo, que crecen en el centeno o la cebada. La ergotamina es el producto psicoactivo de los hongos y está muy relacionada con el ácido lisérgico llamado LSD. Se dice que este mismo hongo influyó en los acontecimientos de Salem, las brujas y los juicios que ocurrieron allí.

Y también hay quienes piensan que todo esto fue producto de una histeria colectiva. O también del llamado Tarantismo, que es la enfermedad producida por la mordedura de una tarántula que provoca un fenómeno histérico convulsivo como ocurrió en la Italia Meridional, y su sintomatología es similar a una epilepsia, produce ofuscamiento del estado de conciencia.

Pero la idea más general es que las víctimas de la danza mortal estaban involuntariamente drogados con un hongo con propiedades muy parecidas al LSD, como si fuera una intoxicación masiva de personas.


                                                 La Extraña Y Mortal Epidemia Del Baile


El Hombre Que Sobrevivió A Dos Bombas Atómicas

 


Esta es la historia de Tsutomu Yamaguchi, un ingeniero japonés quizá el hombre con mas buena suerte del mundo, o depende como lo vean, con más mala suerte…

 

Hiroshima

“De miles de personas, más cerca del centro de la explosión, no hubo rastro. Desaparecieron. La teoría en Hiroshima es que el calor atómico fue tan grande que se quemaron al instante a cenizas… excepto que no hubo cenizas”.

(Wilfred Burchett, primer periodista extranjero que llegó a Hiroshima luego de la bomba atómica).

 

Era el 6 de Agosto de 1945 y Tsutomu se encontraba en Hiroshima como enviado por la empresa en donde laboraba, Industrias Pesadas Mitsubishi, para cerrar unos acuerdos de negocios.

Se levanta temprano y va al encuentro de los ejecutivos, de pronto Yamaguchi escucha el zumbido de un motor aéreo, el ruido provenía de un bombardero estadounidense llamado Enola Gay, éste avión surca el cielo de Hiroshima y deja caer un objeto metálico. Eras las 8 y 15 de la mañana.

 Yamaguchi se encuentra a tres kilómetros de la caída de la bomba llamada Little Boy. Luego contó que lo que recuerda fue el pitido en los oídos que se le ha quedado grabado para siempre, también comentó que luego de eso, parecía que ocurría un terremoto muy intenso en el lugar, todo se oscureció, los ojos le empezaron a arder, el polvo y el aire se combinaron y no podía respirar, y luego perdió el conocimiento. Le dijo a The Times: “Cuando abrí los ojos todo estaba oscuro, no podía ver muy bien. Fue como cuando estás en el cine antes de que empiece la película”.

 Al despertar, tenía los tímpanos perforados, y fuertes quemaduras en el cuerpo, pero había sobrevivido. Luego, al ir a un refugio, vio la ciudad destrozada y le comentaban que había algo de cien mil muertos con lo que había sucedido, en realidad la gente aún no entendía muy bien lo que había pasado.

 En el refugio, le dice al doctor que tenía que regresar a su hogar ya que tenía una familia esperándolo, Se sube al tren con las pocas fuerzas que tiene. Durante los primeros quince kilómetros –de los trescientos que lo separan de su destino ubicado al sudoeste de Hiroshima– no hace sino ver la destrucción por la ventanilla. El mundo conocido hecho dolor y ruinas…

 

Nagasaki

 “Los japoneses estaban listos para rendirse y no era necesario golpearlos con esa cosa horrible.”

(General Dwight D. Eisenhower, en una entrevista a Newsweek en el año 1963).


 Yamaguchi era originario de la ciudad de Nagasaki, y se trasladó para allá para curar sus heridas y estar con su familia, sin saber que la segunda bomba atómica iba a ser detonada en esa ciudad. Al llegar a su ciudad después de un viaje en tren, contó a sus amigos que la ciudad de Hiroshima había sido destruída, al parecer por una bomba increíble y poderosa. Sus amigos creían que estaba delirando, no podían creer lo que contaba, que una sola bomba podía destruir toda una ciudad.

 La ciudad portuaria de Nagasaki, en el sur de Japón, despertó usualmente como siempre, pero esta vez el destino le deparaba una gran sorpresa. Era la mañana del 9 de agosto, y otro avión norteamericano dejó caer la segunda bomba atómica que se utilizaba contra una ciudad, esta vez, la bomba tenía un nombre: Fat Man, y ha sido la última bomba atómica jamás lanzada contra una población civil.

 Tsutomu Yamaguchi estaba allí y nuevamente a tres kilómetros de la detonación de la bomba. Nuevamente sintió el poder de la explosión como si se repitiera de nuevo, el cuenta que era el infierno que se repetía que no acababa, y destrozó la ciudad completamente. De nuevo. Y Yamaguchi seguía vivo.

 Japón se rindió ante los estadounidenses al ver que no podía luchar contra un poder tan mortal como aquellas bombas, tanto así que el historiador Gabriel Jackson lo tildó de crímenes de guerra dando una cifra de muertos que va entre 170.000 y 240.000 personas víctimas de las bombas…

 

Incredulidad y Reconocimiento

”El primero que dijo: ¡Estos son mis colores!, transformó el arco iris en una bomba atómica, y convirtió a los pueblos en ejércitos”.

(Fatou Diome).

 

Muchos no creían la historia de Yamaguchi, pero el gobierno japonés hizo una investigación y lo declaró como el único superviviente a las dos bombas atómicas que cayeron en Japón. En 2009 el gobierno japonés reconoció oficialmente a Tsutomu Yamaguchi como el único hibakusha que había sobrevivido no solo a la bomba de Hiroshima sino también a la de Nagasaki.

 Yamaguchi cuenta que él se convirtió en lo que hoy él mismo llama "el mensajero de una lección de paz para futuras generaciones".

 "El hecho de que me he sobrevivido doblemente a las radiaciones de las bombas atómicas es hoy un asunto oficial en el gobierno japonés", ha dicho Yamaguchi en una entrevista a la BBC, una vez certificada su experiencia en su país. "Ahora puedo contarles a los jóvenes mi terrible historia y todo el mundo sabrá lo que viví incluso después de mi muerte".

 Aproximadamente 140.000 personas murieron en Hiroshima tras el bombardeo, mientras otras 70.000 perecieron tras la destrucción de Nagasaki. Los supervivientes han vivido con las secuelas de las radiaciones, que incluyen graves enfermedades por años tras las bombas. Yamaguchi, según el Guardian, sólo perdió levemente la audición de uno de sus oídos.

 Yamaguchi fue protagonista de dos de los momentos más duros y difíciles de la historia de la humanidad, pero al mismo tiempo se convirtió en el hombre con más suerte jamás visto. Y es que sobrevivir a dos bombas atómicas y poder alargar tu vida otros 65 años, ya que vivió hasta los 96 años, muriendo en el 2010.