Descubren una vasija que podría ser la referencia más antigua que existe de Jesucristo



La leyenda fue tallada en el año 50 y probablemente alude al Mesías. La vasija fue encontrada en Alejandría.

Un equipo de arqueólogos y egiptólogos acaba de descubrir, entre las ruinas sumergidas de la mítica ciudad de Alejandría, una vasija de cerámica con una enigmática inscripción en griego que podría ser la referencia más antigua que existe de Jesucristo.

Según explicó a elmundo.es Franck Goddio, uno de los arqueólogos submarinos más prestigiosos del mundo y el responsable del hallazgo, el objeto muestra una inscripción en griego, 'Dia Chrstou o Goistais', que se interpreta como "por Chrestos el mago".

Entre las teorías que se barajan, "bien podría tratarse de una referencia a Jesucristo, en aquel tiempo el máximo exponente de la magia blanca", indicó el investigador francés.

El valor del descubrimiento se incrementa al comprobarse su antigüedad, ya que los egiptólogos que han estudiado la pieza aseguran que la vasija, procedente de Asia Menor, es del siglo I a.C. y que la inscripción fue realizada antes del año 50 d.C. Esto convertiría el hallazgo en la primera referencia del mesías que se conoce, honor que hasta ahora ostenta una carta del apóstol San Pablo del año 51 d.C. en la que habla de "su maestro".

No obstante, ésta no es más que una de las dos o tres teorías que barajan los expertos sobre el origen y el significado de esta valiosa pieza.
El descubrimiento se produjo el pasado mes de junio cuando su equipo trabajaba en uno de los yacimientos situados en la zona oriental del Portus Magnus de Alejandría, concretamente dentro de un templo situado cerca de la isla de Antirhodos, muy cerca de la costa.

"Las excavaciones presentan varios estratos que coinciden con una fecha concreta en el tiempo. Esta vasija fue hallada en el piso correspondiente al siglo I d.C., aunque pruebas posteriores han confirmado que su antigüedad se sitúa un siglo antes de nuestra era. Se encontraron junto a varios objetos y columnas del templo", explica Goddio.

Durante los últimos meses, los mejores egiptólogos del mundo han trabajado en esta pieza y han dado varias teorías sobre ella. Se cree que la vasija se utilizaba en ritos adivinatorios. Se vertía en él una fina capa de aceite cuyas huellas se interpretaban por un mago en forma de predicciones futuras.

Entre fuertes medidas de seguridad y ante la supervisión de egiptólogos y representantes del Gobierno de Egipto, propietario de la pieza, Franck Goddio extrajo de una caja fuerte el objeto y lo depositó en una urna de cristal instalada al final del recorrido de la exposición, que contiene más de 500 piezas procedentes de tres yacimientos sumergidos del Antiguo Egipto.

En la inscripción en griego 'Dia Chrstou o goistais', la palabra 'goistais' significaría «mago», mientras que Chrstou designaría el nombre del celebrante, aunque también podría significar el Mesías. En este caso, la vasija habría sido utilizada por un mago que, para legitimar sus poderes sobrenaturales, habría invocado a Cristo.

«No es descabellado pensar esto, ya que hay que tener en cuenta que en la época de la que estamos hablando, en el primer siglo de nuestra era, la comunicación del Portus Magnus de Alejandría con la región de Palestina era muy fluida, con barcos que llegaban de allí a diario. Es muy probable que en Alejandría estuvieran al corriente de la existencia de Jesús y de los milagros que estaba obrando no muy lejos de allí y que los magos realizaran ritos en su nombre», explicó Goddio.