El sexo ayuda a dormir a los hombres pero en cambio retrasa el sueño a las mujeres



Lo dice un estudio sobre hábitos de sueño en el mundo. El cerebro necesita un descanso 8 horas después de despertarse.

Un vaso de leche antes de dormir ayuda a conciliar el sueño, pero tener relaciones sexuales previas sólo beneficia a los hombres y perjudica a las mujeres, según Eduard Estivill , director de la Unidad de Alteraciones del Sueño del Hospital General de Cataluña.

El sexo es positivo para el hombre antes de dormir porque, después de alcanzar el orgasmo, se acelera en él el proceso de descanso, pero la mujer, en cambio, permanece más tiempo estimulada y llega más tarde a la relajación, según el médico pediatra.
La leche ayuda a segregar melatonina, que se produce de noche y provoca sueño

La mejor forma de despertarse llega después de haber pasado del sueño profundo al superficial y la luz ayuda a ello, ya que con ella la melatonina desaparece, hasta el punto de que se han empezado a fabricar despertadores de luz.

Los besos y las caricias también ayudan en esta transición y el estudio revela que los argentinos, brasileños y españoles por este orden son los que más se despiertan con esos dulces estímulos, mientras que los japoneses apenas tienen ese hábito.

Las causas más importantes del insomnio son, según Estivill, el estrés y el ansia por dormir inmediatamente. El aburrimiento y el paso del tiempo sin hacer nada ayudan mucho a la desconexión y por eso ver la televisión o darse un baño ayudan a caer en brazos de Morfeo.

Los españoles y los italianos son los europeos que en mayor porcentaje se aplican cremas antes de ir dormir, momento en el que el cerebro segrega la hormona que repara los tejidos de la piel. Esta hormona es la de crecimiento en los niños y cuanto más duermen, más crecen física y mentalmente, puesto que en ese momento es cuando se generan las conexiones neuronales que determinan el coeficiente intelectual, según el especialista.

El pediatra ha calificado de benigno el sonambulismo y ha asegurado que no cabe interpretación alguna sobre lo que se dice mientras se duerme, puesto que el cerebro recupera sonidos de entre todos los que ha escuchado durante el día.

El material o dureza del colchón, añade, no es tan importante como se cree, siempre y cuando la persona se encuentre cómoda en la cama.